viernes, 23 de diciembre de 2011

Aprendiendo a usar la boca....


Hoy, después de una noche hecha polvo por el hecho de soñar en bajar y subir escaleras en un parque de atracciones, me levanté con una cosa en mi mente: “mi muleta”. Si, esa muleta morada que me consiguió David hace meses y que usé 2 días para sentirme más independiente pero acabó agobiándome.  Me veía más lenta con ella y a veces hasta me molestaba, pero también tengo que reconocer que me daba mucha seguridad y es eso lo que me ha hecho volver a tenerla en mi mente.
No es la primera vez que me pasa esto, hoy la vi escondida detrás del perchero de la entrada, entre abrigos, gorros y paraguas y decidí cogerla, me sentí mucho mejor con ella, me hace ir lenta pero tengo que pensar que es una muleta no un patinete y a pesar de ello me da una seguridad increíble.
Hoy he decidido quedarme sola en casa, por lo menos por la mañana, David quiso llevarme con él pero llevo varios días con gripe y ayer hice un gran esfuerzo por salir para ver a mi niña actuar en el cole y la verdad es que mereció la pena aunque cogí frio y me puse peor. El día anterior estuvo por la noche llorando por los nervios de que la dieran las notas, a veces pienso que la exijo mucho pero yo sé que ella puede eso y mas así que no la dejo dormirse en los laureles, al final vino con muy buenas notas, 4 sobresalientes y 3 notables. Mientras subía las escaleras del portal me lo iba contando y menos mal que no tardó en llegar, fue acercarse a mí y casi la “ahogo” de los abrazos y besos que la di, ella es la que me da alegrías en mis momentos de tristeza, también me da disgustos a veces, pero nada en comparación con lo bueno, yo sé que es lo mejor que hice y habré hecho en mi vida… la quiero muchísimo.
En fin, a lo que iba, que me pongo a hablar de mi niña y me quedo sola… Cogí mi muleta y me dirigí a mi habitación para ver que tal me sentía con ella, sorprendentemente estaba muy segura, cada vez que la cojo me siento mejor, puede ser que como es “de ciento en viento” voy notando que verdaderamente la necesito, de la habitación voy para la cocina donde la poso y abro la nevera para coger un yogur, no me apetece cola-cao ni café ni nada de eso, cuando le termino cojo en una mano el envase para reciclarlo y en la otra la cuchara y me quedo mirando la muleta pensando que con qué mano la cojo ahora, jiji, si doy 3 pasos y ya llegué donde quiero pero me apetece acostumbrarme a ella, así que decido meterme la cucharilla en la boca para coger la muleta, encontré solución!!! pero la próxima vez no se qué hacer, no siempre será una cucharita, jajaja, tendré que dar 2 viajes, supongo, aunque eso me haga más lenta, ya sabéis lo que dicen: “vale más tarde que nunca”.

2 comentarios:

  1. Tú lo has dicho: "sólo es una muleta", y no importa los medios que utilicemos, si con ello somos más independientes, más felices y nos sentimos más seguros. Yo tarde 3 años en sentarme en la silla de ruedas que tenía escondida en una habitación del piso. Desde etonces soy mucho más feliz e independiente.
    Felices Fiestas.
    Un saludo.

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  2. lo k pasa es k a veces resulta cómica la situacion, aun nunca la sake a la calle, me da muxa verguenza, es raro esto x dios jejeje.
    FELICES FIESTAS A TI TB DIEGO. BSS desde Cantabria.

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