22 de Marzo, 08.00 de la mañana, extrañamente, suena mi móvil; es mi hermana que llorando me dice que mi abuelo está en la UCI, otras veces a estado, pero algo dentro de mi me dice que esta será la última y es cuando rompo a llorar, mi niña en la habitación de al lado me pregunta qué pasa y yo con la entereza que pude la mandé a ver dibujos a la sala diciéndola que no pasaba nada.
Venía mi otra hermana desde Huesca y recordé que hablaron ella y mi mamá en avisarla si pasaba algo grave para poder despedirse de él, ese pensamiento fue el que me dejó la situación más clara y nada ni nadie podía consolarme en ese momento, David me decía que ese día no iría a trabajar y se quedaría conmigo con lo cual me sentí apoyada pero la verdad es que fue bien distinto de lo que dijo a lo que hizo…
Yo no soy rencorosa ni nada que se le parezca pero ese día por su parte dejó mucho que desear, fuimos al hospital y cuando salimos , cada uno por su lado, cosa que no me importó porque me quedé con mi familia, lo que sí que me dolió fue su reacción cuando a las 8 de la tarde le dije que ya había muerto… esperaba que viniera a estar conmigo aunque fueran 5 minutos pero estaba trabajando y ni siquiera me preguntó que qué tal estaba, me dijo que al día siguiente me recogía que le pillaba de camino al trabajo…Nunca le dije que me dolió su comportamiento ya que mi tristeza pesaba más por otros motivos pero sé que eso no lo olvidaré.
Todo pasó tan deprisa, me siento a veces como en una nube, como que no va conmigo, en el cementerio la gente se acerca me da el pésame y me quedo inerte, como si nada, aguantando el tirón viendo como meten el cuerpo sin vida de mi abuelo a un sitio de donde nunca saldrá, nunca volveré a verlo… cuando acaba todo quiero desaparecer, le digo a David que no se detenga a hablar con nadie así que nos dirigimos a la parte trasera del cementerio donde está aparcado nuestro coche solo, la gente iba caminando desde la iglesia hasta el cementerio, pero está algo lejos así que me acercó en coche, casi no llegué a doblar la esquina cuando rompí a llorar, en un sitio donde no hay gente se desahoga mejor pero tuve que volver a contenerme de nuevo y estar así varios días es lo peor porque yo no soy la única que está mal y no quiero que mi mamá y mis hermanos me vean así, delante de ellos intento mantenerme entera aunque algunas veces me sea imposible.
Tras este largo y triste fin de semana mi hija se va 5 días a Soria con el colegio y David va a estar muy poco en casa por el trabajo así que decido irme a casa de mi mamá, a mi no me apetece estar sola y tampoco me hace gracia la idea de que ella lo esté, que vea como la casa se le queda grande, la habitación de mi abuelo vacía, tal cual la dejó, con la cómoda llena de medicinas … su ropa, su sofá donde pasaba horas y horas viendo la tele, todo en casa nos recuerda a él, yo la propongo ayudarla a recoger sus cosas para que no lo haga sola pero no quiere, dice que no tiene prisa y que ya lo haré sola.
Hoy, Jueves, hace una semana que sucedió todo pero han pasado tantas cosas que parece que transcurrió un mes, el dolor no se va y cada día lo echo mas de menos y sé que siempre tendrá un lugar en mi corazón porque para mí el no era mi abuelo, era “mi padre”.

